OIT Ginebra Oficina Regional para Amércia Latina y el Caribe
 
 
 
jueves, 02 de septiembre de 2010 - Lima, 07:17:25
Servicios de Información Digital
Publicaciones regionales
Libros
Panorama laboral
Boletín Cepal - OIT
Documentos de trabajo
Módulos de capacitación
Art. de Panorama laboral
CD-ROMs
Videos
Bibliografías Temáticas
Suscripciones
Radiografías de neumoconiosis
Distribución y venta



Búsquedas de publicaciones
en este sitio

 
Panorama Laboral 2008 Imprimir
Índice de artículos
Panorama Laboral 2008
Anexo estadístico
Material para la prensa
Ediciones anteriores
English version

Panorama Laboral 2008

Panorama Laboral 2008El desempleo urbano bajó en América Latina y el Caribe por quinto año consecutivo en 2008, pero la crisis internacional ya le puso fin a este ciclo positivo y se estima que en 2009 el número de desocupados podría aumentar entre 1,5 y 2,4 millones de personas, dijo hoy la OIT al divulgar una nueva edición de su informe Panorama Laboral.

Descargar documento

El Panorama Laboral de América Latina y el Caribe de 2008 es especial. Esta vez, el informe ofrece evidencias sobre los efectos de una crisis internacional sin precedentes que ensombrece la economía mundial y se refleja sobre el empleo en la región. El año 2009 será difícil en materia de empleo. Tal como dice el Director General de la OIT, Juan Somavia, frente a esta situación “somos realistas mas no alarmistas”.

Es importante recalcar que la región no llega a esta crisis en un mal momento. Ha experimentado un ciclo de varios años de crecimiento económico positivo, lo cual ha tenido una repercusión directa sobre la situación laboral. Este informe indica que el desempleo descendió por quinto año consecutivo, y eso le ha permitido a América Latina y el Caribe retornar a tasas de desocupación que no se veían desde 1992.

La baja del desempleo urbano de 8.1% al 7.4% estimado para 2008 se produjo en un contexto de crecimiento de 4.6% en la tasa del PIB regional. Este año el Panorama Laboral también registra un aumento, aunque modesto, de los salarios reales. Por otra parte, advierte que en la región han persistido las brechas de las tasas de desempleo por sexo y edad, siempre desfavorables para las mujeres y los jóvenes. Asimismo destaca que existe todavía un déficit de trabajo decente. Como indica la medición del empleo informal que incluye trabajadores en el sector formal e informal, en 2007 casi 6 de cada 10 ocupados urbanos trabajaba en el empleo informal en países seleccionados para los cuales había información disponible.

El Panorama Laboral dice que estos resultados marcan el fin de un ciclo positivo en la evolución de esa tasa de desempleo. De acuerdo con las cifras de empleo urbano proporcionadas por los países, utilizadas por nuestros especialistas para realizar este análisis, a partir del tercer trimestre ya comenzaron a notarse los efectos de la desaceleración económica.

Estamos frente a la crisis más grave desde los años 1930, que se inició en agosto de 2007 en los Estados Unidos, contagió a otros países desarrollados, y se agravó en 2008 en particular desde mediados de septiembre afectando finalmente los países en desarrollo que hasta entonces habían evitado sus efectos. Entre los principales impactos globales interrelacionados que golpean a las economías de los países de América latina y el Caribe están la reducción de la demanda de las exportaciones, la caída de los precios de las materias primas, el alza de los costos de capital y la contracción del crédito, así como la reducción de los envíos de remesas y la menor demanda de servicios de turismo.

Y aunque la crisis tuvo su origen en el sistema financiero, sus repercusiones sobre la economía real son enormes. No hay duda, además, que estamos frente a una crisis del empleo, lo cual impacta en forma directa las condiciones de vida de las personas y amenaza con revertir los avances en la lucha contra la pobreza.

La profundidad de esta crisis es motivo de constantes especulaciones, pero es difícil hacer predicciones certeras, aunque las tendencias sean evidentes. Las noticias de baja de precios y de demanda, aparecen en los medios de comunicación combinadas con otras sobre despidos y escasez de puestos de trabajo. Los sondeos de opinión ya registran que ha aumentado el temor de las personas a perder su fuente de ingresos.

Las últimas predicciones sobre crecimiento económico de América Latina y el Caribe indican que pese a los malos augurios mundiales, la región aún registraría una cifra positiva. Aunque la situación de los países será diversa, la CEPAL dijo en diciembre que podría llegarse a una tasa de 1.9% de aumento del PIB en 2009. Estamos hablando de una fuerte desaceleración frente a la cual los mercados laborales no serán indiferentes. Y no es descartable que en las próximas semanas esta cifra sea nuevamente revisada, y nos encontremos ante un escenario aún más sombrío.

La OIT estima que con un crecimiento del PIB de 1.9%, la tasa de desempleo urbano en 2009 subirá por primera vez desde 2003 a entre 7.9% y 8.3% como promedio anual. En números absolutos, estamos hablando de entre 1.5 y 2.4 millones de puestos de trabajo que se podrían perder durante este año.

Esta situación puede y debe ser amortiguada con políticas públicas que brinden apoyo a los segmentos de la población más vulnerables. En particular, los gobiernos de la región deberían intervenir con políticas anticíclicas para contener la pérdida de empleos, invirtiendo en la infraestructura física y social, mejorando el acceso de pequeños y microempresarios a créditos y capacitación empresarial, creando programas de empleo temporales y brindando ayuda a los ciudadanos que necesitan acceso a la protección social.

Numerosos gobiernos de la región y del mundo ya comenzaron a tomar medidas para abordar la crisis y su impacto en la gente. La OIT cuenta con una Agenda de Trabajo Decente, respaldada por gobiernos, empresarios y trabajadores internacionalmente, que surge como una herramienta para orientar el diseño de estrategias al combinar objetivos de creación de empleo, protección social, diálogo social y respeto a las normas laborales.

El diálogo social entre empleadores, trabajadores y gobiernos será aún más esencial durante este periodo de crisis para asegurar la transparencia y participación en la toma de decisiones en condiciones de igualdad.



Modificado el ( viernes, 08 de enero de 2010 )